llorar con muchas lágrimas y una sonrisa.
Pero no hay que ir a las bodas pensando en funerales, ni a los funerales pensando en bodas.
Hay que aceptar la vida como es: con su día y con su noche, con su llanto y su sonrisa. Con sus



En los funerales las lagrimas significan tristeza, dolor, y la sonrisa significa nostalgia y melancolía, eso que se siente al recordar todo lo vivido, todas las experiencias con esa persona perdido.
En cambio en las bodas, tanto las lagrimas como las sonrisas son de felicidad, casi siempre, siempre ahí casos que no es así.
Por eso como todos sabemos es mejor ir a una boda que a un funeral, es lógico, pero también debemos entender que todo no es así, que los funerales son inevitables, que sino la vida seria diferente y no estaría equilibrada, para terminar querría decir que aunque a todos nos duela, siempre debéis recordar que nunca viene mal sonreír, que que puede que una sonrisa tuya, ayude a otro...
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