viernes, 15 de enero de 2016

El sonido del silencio

Lo más parecido a la ausencia de sonido, es amar en silencio.
La angustia, el dolor, tienen sonido: suenan a nudo de garganta, a lluvia y frío.
El odio, tiene sonido: suena a gritos incrustados…
La cobardía, tiene sonido: suena a murmullos atormentados.
Pero amar en silencio, tiene un dejo de tristeza, sabe a tinta en el tintero, a tacañería.
Amás en silencio y un día te encontrarás mudo, lleno de palabras que te atormentan. Hasta quedarte
sin palabras… y llega el silencio.
El silencio es ausencia. Como la luz en la oscuridad, nos muestra lo que no hay.
Ahora que soy sólo silencio, creo entender por qué tanto miedo al silencio, al sonido del silencio.


Para terminar esto os voy a dejar un poema llamado "Silencio" de Francisco Luis Bernardez:


No digas nada, no preguntes nada. 
Cuando quieras hablar, quédate mudo: 
que un silencio sin fin sea tu escudo 
y al mismo tiempo tu perfecta espada.

No llames si la puerta está cerrada, 
no llores si el dolor es más agudo, 
no cantes si el camino es menos rudo, 
no interrogues sino con la mirada.

Y en la calma profunda y transparente 
que poco a poco y silenciosamente 
inundará tu pecho de este modo, 

sentirás el latido enamorado 
con que tu corazón recuperado 
te irá diciendo todo, todo, todo.


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